El aumento a los sueldos de los 290 mil 664 policías estatales y municipales del país mejoraría las condiciones de vida de los elementos pero no la percepción de inseguridad de los ciudadanos
por Christian García Muñoz| lustración: Leonel Marín| |Reporte Indigo |02 de Abril de 2025 04:22 hs. Los policías estatales y municipales del país se enfrentan actualmente a un marcado nivel de desconfianza por parte de los ciudadanos, debido a los abusos cometidos por integrantes de estas corporaciones e incluso a los crímenes perpetrados por muchos de ellos.
En ese contexto, recientemente Marcela Figueroa Franco, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en conjunto con Luis Felipe Munguía Corella, presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), anunciaron un convenio para trabajar en la definición de tarifas salariales dignas para los policías. Especialistas consideran que estas acciones deben hacerse con especial cuidado, para no caer en una “premiación” a los elementos corruptos.
De acuerdo al Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal 2024 y al Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Demarcaciones Territoriales de la Ciudad de México 2023, ambos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en México hay un total de 290 mil 664 policías, de los cuales 27 mil 783 son estatales y 162 mil 427 municipales.
Recientemente Marcela Figueroa Franco, secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública y Luis Felipe Munguía Corella, presidente de la Conasami, firmaron un convenio de colaboración que tiene como objetivo fomentar el estudio e investigación en materia de condiciones laborales y salarios dignos del personal de policía del país.
Percepción de seguridad en juego
Érick Ruiz de la Cruz, secretario del Seminario sobre Democracia, Defensa, Dimensiones de la Seguridad e Inteligencia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que la medida había sido planteada desde al año pasado en el paquete de reformas anunciado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, en febrero de 2024, para reformar el artículo 123 constitucional y lograr que algunos funcionarios incluidos los de los cuerpos policiales no recibieran un salario por debajo de la inflación.
Lo anterior se traducía en un aumento de sueldo no menor a 16 mil pesos, sin embargo, no se ha aprobado la constitucionalidad de la reforma. En algunos lugares, los policías ganan sólo la mitad de esa tarifa.
El académico destacó que para saber si el aumento salarial a los elementos policiacos mejorará sus condiciones laborales, se tendrían que tomar en cuenta si esto contempla el aumento proporcional en la parte de aguinaldo, prestaciones y seguridad social.
“El aumento puede ser significativo para el policía pero la imagen hacia afuera poco cambiará, si no es que nada, respecto a los actos de corrupción”, destacó Érick Ruiz de la Cruz, secretario del Seminario sobre Democracia, Defensa, Dimensiones de la Seguridad e Inteligencia de la UNAM
“Sin importar las condiciones laborales, sin importar el aumento salarios, si no se trabaja de forma integral el nivel institucional, el quehacer del policía y la percepción ciudadana, esta última va a seguir siendo desfavorable sobre el trabajo de los policías y la corrupción”, declaró.
Otro factor que se debe atender si se pretende dignificar los salarios de los policías, de acuerdo con el académico, es el llamado “gasto de bosillo”. Es un gasto que está a cargo de los elementos para adquirir insumos y materiales tales como uniformes, equipo, el combustible o las reparaciones de las patrullas que conducen.
¿Los policías están preparados?
Dentro del tema de la asignación de salarios dignos y que reconozcan la carrera policial, como lo señala el acuerdo entre la Conasami y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, otra variante es la escolaridad y preparación profesional de los elementos.
Reporte Índigo consultó el documento de acuerdos del Consejo Nacional de Seguridad Pública, en su Quincuagésima Sesión Ordinaria, del pasado 10 de diciembre de 2024, en el que se da a conocer que, en el caso de los policías estatales, el 60.8 por ciento concluyó el bachillerato o una carrera técnica, el 23.2 por ciento terminó la secundaria, tan sólo el 14.1por ciento estudió una licenciatura o posgrado y el 1.9 por ciento restante cuenta con la primaria concluida.
El Consejo Nacional de Seguridad Pública indica que solamente el 44 por ciento de los policías estatales en todo el país cuentan con Certificado Único Policial, es decir, que cuentan con los conocimientos, el perfil, las habilidades y aptitudes para el desempeño de su trabajo
Según datos de la Conasami 2024, el promedio nacional del sueldo bruto de los policías rasos es de 17 mil 300 pesos. Por encima de este valor destacan los salarios que perciben los policías en los estados de Baja California (28 mil pesos) y Guanajuato (27 mil 671 pesos), en especial porque ambas entidades están por encima de lo que dicho organismo considera un salario digno.
En contraste, Tabasco es el estado en donde los policías perciben el salario bruto más bajo, de aproximadamente 8 mil 268 pesos. Sin embargo, es la segunda entidad con mayor número de policías por mil habitantes.
Hay desconfianza en corporaciones
Los salarios no son un factor que influya en la falta de seguridad y en la corrupción dentro de las corporaciones, declaró Érick Ruiz de la Cruz, académico de la UNAM, pues los ciudadanos del país tienen una percepción de corrupción alta en las corporaciones policiales.
Por sí solo el aumento no representa una mejora en las condiciones laborales para los policías toda vez que se requiere un estudio integral para dignificar esta labor, consideró.
“No hay datos certeros de la corrupción en los policías, porque la corrupción se esconde sistemáticamente y no hay funcionarios que den datos de cuántos casos de corrupción de han comprobado”, comentó Ruiz de la Cruz.
El 75.6 por ciento del personal de las policías estatales han sido evaluados y cuentan con el control de confianza vigente, lo cual es importante para fortalecer los procesos de evaluación y asegurar que los elementos encargados de la seguridad pública actúen con profesionalismo e integridad
“En 2022, el entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López, asumía que al menos 240 municipios no cuentan con policía municipal, es decir el 10 por ciento de los municipios,; y los que tienen (policía) cuentan con una percepción de corrupción bastante alta”, recordó.
Datos consultados en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, realizada por el INEGI, el 60.7 población nacional consideró la inseguridad como el problema más importante que le aqueja.
En promedio el 73.6 por ciento de la población mexicana se siente insegura. Destaca el caso de Morelos en donde el 90.1 por ciento de la población encuestada reportó sentirse insegura, seguido por Guanajuato y Zacatecas con el 87%. Por el contrario, en Baja California Sur y Yucatán sólo el 30% de la población reportó sentir inseguridad.
Seguridad a medias en los estados
Respecto a la percepción sobre las instituciones, los resultados de la encuesta señalan que el 61.5% de la población nacional tiene confianza en la policía estatal. Lo cual se ve reflejado en que 21 de los 32 entidades federativas se encuentran por encima de este promedio, destacando el caso de Yucatán con un porcentaje de 78.9 por ciento.
En cambio, por debajo de la media nacional destacó el caso de Baja California en donde sólo el 45.1 policial respondió tener confianza en dicho cuerpo policial.
Uno de los objetivos de la creación de la Guardia Nacional, dijo el también maestro en Política Criminal, era contrarrestar el nivel de desconfianza en las corporaciones policiacas, pero al momento parece no haber resultados completos.
Es importante mencionar que, con datos de la ENSU 2024 del INEGI, en el tercer trimestre del 2024, las ciudades en donde la población se sintió más insegura fueron: Tapachula con el 91.9 por ciento, Naucalpan de Juárez, Fresnillo, Ecatepec de Morelos, Irapuato y Tuxtla Gutiérrez.
Por el contrario, San Pedro Garza García en Nuevo León, Benito Juárez, Tampico, Piedras Negras, Puerto Vallarta y Saltillo destacan como las ciudades con menores porcentajes de percepción de inseguridad.
Aumento de sueldo representa un gasto extra
En 31 de las 32 entidades federativas se ha aumentado el presupuesto de seguridad de 2019 a 2024, aunque dependiendo la entidad se ha dado en diferentes magnitudes, indica el documento expedido tras los acuerdos del ConsejoNacional de Seguridad Pública, de diciembre de 2014.
El documento precisa que cuatro entidades han tenido un aumento de más del 100 por ciento del presupuesto: Tlaxcala, Baja California Sur, Oaxaca y Chihuahua. Tan sólo 12 entidades tuvieron un cambio presupuestal de más del 50 por ciento, pero menos del 100 ciento; por otro lado, en el segmento de más del 0% y menos del 50% es en donde se encuentran 15 estados del país.
Al respecto, el maestro en Política Criminal, Érick Ruiz de la Cruz, señaló que el aumento en los sueldos de los elementos policiacos es una medida necesaria, pero se tiene que complementar con algunas otras medidas: “saber a cargo de quién va a correr ese aumento, no se ve una propuesta concreta respecto a eso”.
Las instancias que llevarían la carga de ese aumento serían el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (Fortamun), la Federación o el municipio.
“Hay algunos municipios en donde el 50 por ciento del presupuesto destinado a Seguridad se va a solventar los salarios, entonces se debe saber de dónde se va a obtener ese recurso por parte del municipio”, cuestionó Ruiz.
Desconfían por vínculos con el crimen
La percepción ciudadana indica, distintas regiones del país, los elementos policiacos son cooptados por el crimen organizado: “deberíamos tener un poco de cuidado quienes nos dedicamos al análisis de estos temas, porque recurrentemente se tiende a criminalizar la pobreza. No quiere decir que si no hay un buen salario y hay condiciones de pobreza, automáticamente (los policías) vayan a pertenecer al crimen organizado”, precisó el académico.
Los salarios bajos no justifican que los policías se unan a las filas de los grupos delincuencias, pero sí un factor que debiera tomarse en cuenta para evitar el reclutamiento de personas adiestradas en las armas y con conocimiento georreferencial de las comunidades para la participación en el crimen organizado, explicó.
Es importante mencionar que en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2025 se aprobó la cantidad de 9 mil 565 millones 499 mil 999 pesos para el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), de donde podrían salir los recursos para hacer frente a los aumentos salariales.